¿EDUCACIÓN EN LÍNEA? O ¿EDUCACIÓN LINEAL?

¿EDUCACIÓN EN LÍNEA? O ¿EDUCACIÓN LINEAL?

 

La educación en línea representa una herramienta innovadora y de mucha utilidad en estos tiempos de coronavirus, en el que el mundo quedo varado y la tecnología se convirtió en protagonista al rescatarlo un poco de su estancamiento. A raíz del actual conflicto sanitario al que la mayoría de los países nos estamos enfrentando, el incremento en el uso de este instrumento se ha disparado considerablemente; aplicaciones como zoom, meet, Jitsi meet, han sido claves para devolverle movilidad en términos de docencia y economía.

Desde niños en edad preescolar, hasta maestros y doctores, son partícipes en esta experiencia, no porque sea novedosa, sino porque es necesaria, tomando en cuenta el encierro que debemos llevar a cabo para mitigar la propagación del virus. Sin embargo, la precipitada manera en la que fue implementada a nivel mundial, por la premura de la situación ha menguado considerablemente su funcionalidad, y esto tiene que ver con factores como el conocimiento del dispositivo a usar, la calidad ética y moral de la persona para establecer un compromiso real de aprendizaje ( que no se pierda la atención y la responsabilidad dentro de ella), además de contar con los recursos necesarios para tener acceso ( Internet, dispositivo, etc.), por mencionar algunos.

 

Pero ¿qué es la educación en línea? No es otra cosa más que la formación de una persona respecto a una profesión o materia a través de un medio electrónico.

Por lo mismo, para quienes tenemos la posibilidad de disponer de esta herramienta, debemos contemplar que, para que la comunicación fluya de forma clara y eficiente, no se deben dejar atrás los elementos básicos de ésta, pero más importante aún, debemos poner énfasis y no descuidar su proceso, en el cual , el comunicador enseña al receptor transmitiendo un mensaje, utilizando un código ( el lenguaje ) a través de un canal en este caso el medio electrónico, que puede ser pc, tablet, celular, tv, etc. Contemplando dentro de este proceso, que siempre tiene que haber un orden y un respeto; además de bilateralidad de comunicación entre los participantes, para que pueda existir retroalimentación y la impartición de conocimientos resulte productiva.

Pareciera sencillo, sin embargo, en la realidad es más complejo, ya que, por experiencia propia les comentó que al momento de interactuar, cuando se trata de un grupo numeroso y de edad escolar prematura , como lo es en el caso de las escuelas particulares, en niveles de kinder o primaria, en donde las sesiones son con grupos de entre 20 y 30 niños, no hay un orden y a los niños se les dificulta poner atención, puesto que no están en el ambiente habitual de enseñanza, lo cual requiere una intervención y supervisión constante por parte de un miembro de la familia , que regularmente, resulta ser el mamá, absorbiendo el tiempo que ocupaba a realizar otras labores y entorpeciendo la actividad. De ahí, la importancia de establecer las reglas y límites claros desde el primer momento. Teóricamente, entre mayor edad tengan los participantes el problema se reduce considerablemente, pero surgen otras variantes que pudieran dificultar la enseñanza, como la complejidad en los temas.

La educación en línea tiene algunas ventajas: evita el desplazamiento, acercando dos lugares que pueden ser remotos o no, a un mismo punto y eliminando tiempos de traslado; sin embargo, tiene su contraparte en otros factores: rompe con las relaciones cara a cara, el campo visual es plano, en ocasiones el audio es de mala calidad o va desfasado; cuando la clase es vía tv, la comunicación es unilateral y no hay retroalimentación, además de que el predominio de la pobreza en la población a nivel mundial, merma en gran medida el acceso a ella.

En conclusión, pensemos en la educación en línea como en una autopista, en la que se nos quitaron un par de carriles y se hace un cuello de botella; la circulación fluye y avanza lento, quizá no de la mejor manera, pero fluye.

Es una herramienta útil y cumple con sus fines, siempre y cuando se use adecuadamente, aun así, tiene sus limitantes, se pierden los detalles, no hay una visión 3D, ni de 360°, pero, sobre todo, no olvidemos que las relaciones humanas y su fraternidad se gestan a través del contacto directo, ya que éste nos sensibiliza ante el mundo y nuestro alrededor.

 

Alejandra Alba

Deja un comentario